El sábado pasado Venezuela fue el centro de atención mundial por la captura del ex dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes ya se encuentran detenidos en territorio norteamericano para rendir cuentas ante la justicia de ese país por cargos de narcoterrorismo. En paralelo, mientras avanza el proceso judicial en su contra, en el país caribeño, víctima de más de dos décadas de un régimen atroz que provocó una crisis humanitaria sin precedentes, ya se dieron los primeros pasos para la tan ansiada transición que restituya la libertad de Venezuela.
Por Infobae
Una lucha que tiene como su bandera a la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. El propio secretario Marco Rubio afirmó el domingo, horas después del operativo de extracción de Maduro y su esposa, que “todo este movimiento” se logró gracias al liderazgo de la líder opositora venezolana, quien este jueves dialogó en exclusiva con Infobae.
Si bien reconoció que tanto ella como Edmundo González Urrutia están en condiciones de asumir el poder, Machado remarcó que la necesidad de que “la transición sea de la forma más ordenada y pacífica posible”. Consideró, además, que la captura del ex dictador representa el inicio del desmantelamiento “de la estructura de terror y crimen” que ha gobernado Venezuela por más de dos décadas.
Subrayó, en tanto, que “el primer paso en una transición es la liberación de los presos políticos y el cese de la represión”, y destacó que Estados Unidos instruyó a Delcy Rodríguez, quien quedó al mando en esta primera parte de la transición, “que sea el propio régimen quien desmantele ciertas estructuras de su propio régimen”. Asimismo, agradeció al presidente Donald Trump por su compromiso con la causa venezolana: “Estamos profundamente agradecidos al presidente Trump. Llegar aquí requería visión, coraje, decisión”.
De cara al futuro, remarcó que la recuperación del país requerirá apoyo internacional, especialmente en áreas como servicios públicos, economía y seguridad, ante la magnitud de la crisis heredada, pero afirmó: “Vamos a desmontar el hub del crimen organizado y convertir a Venezuela en un hub de prosperidad y de democracia”.
Sobre esta nueva etapa que comenzó tras la captura del ex dictador, Machado sostuvo que este “es un proceso indetenible”, y aseguró que su intención es regresar a Venezuela “lo antes posible”.
-Antes que nada, de nuevo muchas gracias por estar una vez más con Infobae, y sobre todo en este momento de Venezuela y de la región. Me gustaría empezar hablando sobre lo que fue el operativo de Estados Unidos para capturar a Maduro. ¿Qué balance haces al respecto y qué representa esto para el presente y el futuro de Venezuela?
-Lo ocurrido el tres de enero en Venezuela representa un paso gigantesco hacia la libertad, la justicia, el reencuentro de los venezolanos y el desmontaje de toda una estructura del terror y del mal para que termine de emerger un país lleno de oportunidades, una verdadera tierra de gracia a la cual puedan regresar nuestros hijos y miles y miles de ciudadanos del mundo entero que van a encontrar en Venezuela la tierra más fértil para el desarrollo, no solamente de sus vidas, sus sueños, sus inversiones también.
-Mucho se especuló en las horas posteriores a posibles traiciones dentro del chavismo. ¿Crees que pudo haber alguien dentro de la estructura del régimen que haya cooperado para conducir a la captura de Maduro? Y también preguntarte qué opinión tenes sobre la reacción internacional a las detenciones de Maduro y Cilia Flores.
-Yo creo que los gobiernos democráticos entienden que esto no solamente favorece a Venezuela, favorece a todos los países vecinos, favorece a las democracias del mundo. Desmontar una estructura del crimen narcoterrorista que ha hecho tanto daño, son decenas, cientos de miles de vidas destruidas, no solamente en personas asesinadas, ejecutadas extrajudicialmente, personas a las que les han quitado todo, familias separados, forzados a dejar su país, pero además estas redes que desde Venezuela se han ido extendiendo y penetrando, y sabemos, todo el hemisferio. Entonces, las democracias y sobre todo los líderes valientes que llaman las cosas por su nombre, entienden que la justicia internacional y el derecho internacional tiene que estar al servicio de la gente y de los pueblos, no de los tiranos. No se puede convertir en una excusa para la impunidad absoluta y además bendecida en un discurso con dobles estándares. El derecho internacional debe proteger la soberanía de los pueblos. Y en el caso de Venezuela, todos saben que la soberanía se ejerció el 28 de julio y emitió un mandato contundente con la elección de Edmundo González Urrutia como nuestro presidente, pero un mandato a una transición a la democracia. Entonces, creo que es muy importante, y nos reconforta y nos alegra ver líderes que llaman las cosas por su nombre, que entienden que estamos en una situación altamente inestable y que hay que avanzar en este proceso de transición. Pero al final, te lo pongo con una imagen. Esto es un gran dique con una enorme presión y finalmente se abrió aquí una grieta que se va convirtiendo en una enorme apertura de luz, por la cual fluye ahora toda esta energía, este anhelo de paz, de libertad, del amor de los venezolanos, y esto es absolutamente indetenible. Es decir, eso es lo importante, entender que estamos en un proceso indetenible.
