La española Meliá Hoteles, la mayor operadora extranjera de hoteles en Cuba, ha decidido dejar de operar y comercializar «de forma inmediata» los quince hoteles que mantiene en territorio cubano por «el contexto geopolítico social, legal y económico» de la isla.
Según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la cadena hotelera ha resuelto que su filial, la entidad portuguesa Ilha Bela, concluya «de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de las marcas hoteleras».
La decisión, que Melià avanzó a la propiedad de los hoteles el pasado 26 de mayo, ha sido tomada «desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial, y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Ilha Bela».
El cierre de operaciones de Melià se suma a la medida que tomó este mismo martes el grupo -también español- Iberostar, el segundo mayor operador extranjero de hoteles en territorio cubano, que ha decidido dejar de operar y comercializar doce establecimientos en la isla.
También trascendió esta semana que la canadiense Blue Diamond -la tercera mayor cadena hotelera extranjera en Cuba por número de instalaciones gestionadas- va a cesar totalmente sus operaciones en la isla, o que la aerolínea española Iberia ha suspendido sus operaciones en la ruta entre Madrid y La Habana.
Todos estos movimientos se producen pocos días antes de que se cumpla (el día 5) el plazo fijado por Estados Unidos a las empresas extranjeras para deshacer sus lazos económicos y empresariales con Cuba y las empresas del conglomerado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, si no quieren enfrentarse a represalias de la Administración de Washington.
El turismo, sector esencial de la economía cubana, arrastraba desde la pandemia del coronavirus una crisis que se ha agravado por la presión estadounidense sobre la isla y, especialmente, el bloqueo petrolero.
Por ejemplo, Cuba recibió en los cuatro primeros meses del año 328.608 turistas internacionales, un 55,8 % menos que en el mismo período de 2025, confirmando el derrumbe del turismo en la isla caribeña por las dificultades derivadas de su grave crisis económica y la incertidumbre creadas por las presiones de Washington.
La mayoría de los hoteles de Melià ya estaban cerrados
Melià explica que esta decisión tiene un impacto limitado porque «la gran mayoría» de esos quince hoteles ya estaban cerrados y sin actividad, como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo Cuba por el bloqueo económico impuesto por la administración estadounidense.
Ilha Bela está activando «planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles» e implementando protocolos «para informar de manera transparente a proveedores y clientes».
Los quince establecimientos que la compañía deja de operar son Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.
La empresa agradece «la comprensión y la confianza de todos sus grupos de interés» y afirma que seguirá «monitorizando la evolución del contexto para evaluar su presencia en la isla», según explica en un comunicado.
EFE
