Caminar por las aceras de la avenida Bicentenario se ha convertido en una carrera de obstáculos para cientos de tequeños que visitan diariamente esta importante arteria vial.
La mayor queja de quienes caminan a un costado de la llamativa reja multicolor apunta a las lagunas de agua estancada que se forman en medio del paso peatonal.
Vecinos y comerciantes de la zona denuncian que estos pozos de agua sucia permanecen allí durante varios días seguidos, incluso en periodos donde no se ha registrado ni una sola gota de lluvia en la ciudad, lo que evidencia fallas en el nivelado de la acera.
Esta situación no solo reduce considerablemente el espacio seguro para caminar, sino que obliga a las personas a arrimarse peligrosamente al borde de la calzada, quedando a escasos centímetros del tráfico vehicular. Además del peligro latente de ser arrollados, los peatones lidian con el constante riesgo de ser salpicados por conductores que pasan a alta velocidad cerca de los charcos que también bordean la orilla de la avenida.
Ante el foco de contaminación y proliferación de zancudos que representan estas aguas estancadas, la comunidad hace un llamado a las autoridades municipales de Guaicaipuro. Exigen una inspección técnica que determine el origen del agua empozada y un plan de bacheo o sustitución de brocales que devuelva a los tequeños unas aceras seguras./JR
