“Pedimos a Dios no tener que pasar la Navidad secos, rezando para que llueva y así poder llenar un par de tobos para al menos bajar la poceta”. Con estas palabras, una vecina de la parroquia San Pedro, resumió este viernes #19Dic la angustia que viven decenas de familias ante la persistente falta de agua potable.
Según denuncian los habitantes, el servicio por parte de Hidrocapital permanece suspendido desde hace más de una semana, sin explicación oficial ni cronograma de restitución. La situación se agrava en vísperas de las festividades decembrinas, cuando aumenta la demanda doméstica y sanitaria.
“Ya no sabemos si esperar el camión cisterna o mirar al cielo con la esperanza de que llueva”, comentó otro residente. Algunos sectores han recurrido a recolectar agua de lluvia o a compartir entre vecinos lo poco que logran almacenar.
Los afectados exigen a Hidrocapital una respuesta inmediata y medidas de contingencia que garanticen el acceso mínimo al agua, especialmente en comunidades vulnerables. También piden a las autoridades municipales interceder ante la hidrológica para evitar que la Navidad llegue con los grifos secos.
