El movimiento de pasajeros en el terminal de Los Lagos, en Los Teques, refleja una realidad muy distinta a la de los años de mayor actividad.
Vendedores de boletos y representantes de líneas que operan en el recinto aseguran que el flujo de viajeros durante la actual temporada vacacional se ha mantenido “flojo” y sin el dinamismo que caracterizaba las zafras de años anteriores.
La falta de dinero en el bolsillo de los usuarios ha provocado que los pasillos y andenes luzcan desolados incluso en días donde antes no cabía una persona más.
“Esta temporada la afluencia ha estado baja porque la gente no tiene plata. Los destinos más solicitados siguen siendo Merida, Maracay y San Cristóbal, pero el movimiento es muy similar al del año pasado, lejos de los tiempos antes de la pandemia, cuando el terminal permanecía lleno y no había problemas con el combustible”, comentó uno de los vendedores del lugar.
Transportistas y comerciantes coinciden en que la situación económica ha golpeado directamente la movilidad, reduciendo los viajes recreativos y afectando también las rutas laborales.
