A una semana de los terremotos que sacudieron el centro norte costero de Venezuela el 24 de junio y dejaron miles de afectados, el movimiento de la tierra sigue siendo una fuente de ansiedad para gran parte de la población. Cada nueva sacudida revive el temor de que ocurra un evento aún más devastador. Sin embargo, especialistas aseguran que aunque la secuencia sísmica seguirá activa durante semanas o incluso meses, no existen indicios que apunten a un terremoto de mayor magnitud en el corto plazo.
Por El Nacional
El ingeniero Ysmael Solórzano, consultado por El Nacional, llamó a interpretar correctamente lo que está ocurriendo y diferenciar entre una amenaza inmediata y el comportamiento normal posterior a un gran terremoto.
“Un sismo más fuerte que el ocurrido no sucederá por el momento”, afirmó.
El especialista señaló que, aunque Venezuela seguirá registrando movimientos, estos corresponden al proceso habitual de reajuste de la corteza terrestre después de un evento principal de gran magnitud.
Aclaró además que, si bien en un horizonte lejano podría producirse otro terremoto de características similares —como ocurre en cualquier país ubicado en una zona sísmica—, no existe base técnica para afirmar que un nuevo gran evento sea inminente.
La aclaratoria surge luego de que en horas posteriores al doblete sísmico que afectó a Venezuela se hiciera viral en redes sociales y en aplicaciones de mensajería una supuesta información que alertaba sobre la posibilidad de un terremoto de mayor intensidad en poco tiempo.
Para Solórzano, uno de los principales problemas en los días posteriores al terremoto ha sido justamente la circulación de información sin sustento científico. Además de las alertas de presuntos sismos, entre los rumores que más preocupación generaron estuvieron las advertencias sobre un supuesto tsunami.
El ingeniero aseguró que esas versiones carecían de fundamento y recordó que incluso verificó personalmente las condiciones del mar durante las primeras horas posteriores al evento.
“Hubo personas alarmando injustificadamente. El mar estaba tranquilo”, manifestó.
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