El papa Francisco reapareció en Buenos Aires a un año de su muerte. No fue un milagro, fue a través de las manos de un sacerdote.
El DJ Padre Guilherme, un cura católico portugués que, pasados los 50 años, se ha vuelto una celebridad en el universo de la música electrónica, celebró una “misa” multitudinaria este sábado en la histórica Plaza de Mayo con melodías techno, que incluyen temáticas religiosas, en homenaje al difunto líder de la Iglesia católica de origen argentino, quien falleció el 21 de abril de 2025.
Jóvenes, familias con niños pequeños subidos a los hombros de sus padres y ancianos, católicos y agnósticos, bailaron durante dos horas al ritmo de la música que controlaba Guilherme desde su cabina de DJ, mientras tres enormes pantallas proyectaban imágenes del difunto papa Francisco, del papa Juan Pablo II y palomas blancas.
“La danza no es moda, es pasión”, fue el mensaje que una voz en off lanzó en el preludio del show gratuito. “Dios los bendiga y vamos a bailar”. Fue entonces que el DJ ingresó con atuendo de sacerdote y auriculares. Puso las manos sobre la consola para reproducir una lista que incluyó su hit “El grano de mostaza” y remixes de Bad Bunny y Queen, entre otros.
“Esta es una oportunidad única para verlo, y encima gratis”, dijo a AP el español Jesús Martín, de 54 años, un fanático de la música electrónica.
“En Ibiza debes pagar 150 euros y hasta 2.000 euros en un VIP”, agregó.
La inspiración de Francisco
Con 2,8 millones de seguidores en Instagram y más de 220.000 reproducciones mensuales en Spotify, el padre Guilherme actuó por primera vez en el país natal de Francisco, quien lo inspiró hace unos años a lanzarse profesionalmente a la aventura de “ pinchar” discos.
El DJ se ordenó sacerdote en 1999, en parte por vocación religiosa y para cumplir una promesa de su madre a Dios cuando de pequeño cursó una enfermedad que puso en peligro su vida.
La música electrónica se volvió un pasatiempo paralelo a su carrera sacerdotal. En los 2000 empezó a organizar fiestas para recaudar fondos para su parroquia y a tocar en universidades, pero pedía que no le tomaran fotos por temor a represalias de sus superiores.
Aquellos miedos, recuerda hoy, se disiparon cuando Francisco asumió el liderazgo de la Iglesia católica en 2013.
“Él decía mucho: ´no tengan miedo´, de que teníamos que salir a las periferias y que ‘no tengamos miedo de usar las manos´. Estos mensajes fueron una inspiración”, recordó en entrevista con The Associated Press días antes de su presentación.
Fue entonces que se anotó en una escuela de DJ´s en Porto, se puso en contacto con productores de música electrónica y empezó a componer sus propios temas. Con el tiempo, llegaron las invitaciones para participar de festivales y tocar en clubes de Portugal.
El sacerdote irrumpió en el escenario mundial tras sus actuaciones en la Jornada Mundial de la Juventud en 2023 antes de la misa al aire libre celebrada por Francisco.
“Esta ligazón con el papa Francisco nunca la voy a perder. Fue quien me tocó el corazón con esta faceta de la música”, resaltó Guilherme.
Este sábado, muchos asistentes a la Plaza de Mayo sabían poco del sacerdote DJ.
“Supe de él cuando recién se anunció el homenaje a Francisco. Yo vine para recordar al papa, pero me parece muy original lo que hace, mientras sea con respeto”, comentó Silvia Garaggiola, de 60 años.
En sus 12 años de pontificado, Francisco nunca visitó su país natal.
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