Un familiar enfermo representa una gran preocupación para los venezolanos que no cuentan con seguro médico. Las deficiencias en el sistema de salud público obligan a los ciudadanos a buscar recursos y vender sus bienes para costear los insumos que deberían estar disponibles en hospitales.
Allegados de pacientes del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda gastan al menos 50 dólares diarios para cubrir exámenes, un presupuesto que aumento, según la patología.
Otro elemento es el transporte y la estadía. Algunos familiares deben viajar largos trayectos y quedarse lejos de casa para cuidar a los enfermos, aumentando aún más el presupuesto.
«Como familia hemos hecho un gran esfuerzo para que nuestro paciente sea atendido, se recupere y salga pronto. Todos hemos aportado dinero», dijo a Prensa de Lara Anyibeth Escalona.
