El regreso a clases tras el receso navideño ha representado un nuevo reto económico para las familias de Los Teques, donde padres y representantes denuncian que los ingresos en bolívares no alcanzan para cubrir los gastos básicos de transporte, alimentación y reposición de uniformes escolares.
Aunque no se trata del inicio del año escolar, muchos estudiantes requieren renovar zapatos, pantalones, franelas y útiles deteriorados durante el primer trimestre.
A esto se suma el costo diario de la merienda y el pasaje, que en zonas como El Nacional, El Vigía o El Trigo puede superar el dólar diario por niño.
“Mi esposo y yo trabajamos, pero ganamos en bolívares y no nos alcanza. Todo está en dólares y cada día sube más”, relató Yelitza González, madre de dos niños en una escuela pública de El Vigía.
Carmen Rivas, residente de El Encanto y docente activa, explicó que el transporte escolar representa una carga adicional: “Tengo tres hijos en edad escolar. Solo en pasaje se me va más de lo que gano como maestra. Es imposible”.
La situación ha obligado a muchas familias a reutilizar uniformes, reducir las porciones de merienda o enviar a los niños a pie. Algunas madres han recurrido a ventas informales o a la ayuda de familiares en el exterior para cubrir los gastos.
Organizaciones comunitarias han comenzado a organizar jornadas de donación y trueque de útiles, mientras exigen a las autoridades locales mayor apoyo para garantizar el derecho a la educación en condiciones dignas.
“El problema no es solo volver a clases, es cómo sostener la rutina escolar con estos precios y sin ingresos reales. Los niños no pueden seguir siendo los más afectados por la crisis”, agregó Rivas.
