Erika Tovar, médico internista especialista en enfermedades agudas y crónicas —entre ellas hipertensión arterial, diabetes, alteraciones de lípidos, obesidad y trastornos tiroideos— advirtió que la hipertensión se ha convertido en el motivo más frecuente de consulta en su práctica en Altos Mirandinos.
“En mi consulta, lo más que veo con frecuencia es hipertensión arterial. Es la causa más frecuente de por qué acuden los pacientes a mi consulta. Hoy en día, estamos observando muchos pacientes jóvenes, de 30, 35, 40 años, que desarrollan hipertensión a temprana edad. Antes se veía más frecuente a partir de los 50 años”, explicó.
Señaló que la causa principal continúa siendo la hipertensión primaria, “una combinación de componentes genéticos y problemas de obesidad”, que predomina entre los diagnósticos actuales.
Recordó que la hipertensión es conocida como “la enemiga silenciosa”. “Generalmente, los pacientes no presentan síntomas, o cuando presentan síntomas como dolor de cabeza, dolor en la nuca, mareos o un zumbido en el oído, es cuando ya hay un daño a un órgano”, afirmó. Añadió que “más del 50 por ciento de los pacientes hipertensos no presenta síntomas o son asintomáticos”.
Tovar ofreció a #ElTequeño cuatro recomendaciones esenciales para la comunidad. La primera: conocer los números de presión arterial. “Se recomienda medir a todo paciente mayor de 18 años, por lo menos una vez al año. El valor óptimo, un promedio, es 120/80 milímetros de mercurio”.
Como segunda medida, insistió en reducir el consumo de sal, especialmente la “sal oculta”. “¿Dónde se consigue esa sal oculta? En queso llanero, que actualmente tiene alto contenido de sodio, embutidos y ultraprocesados. Muchos pacientes dicen que no consumen sal, pero comen bastante ultraprocesado”.
La tercera recomendación es la actividad física. “Se recomienda por lo menos 30 a 45 minutos diarios, cinco días a la semana. Es lo que recomienda la OMS. Iniciar, por lo menos, caminatas de plano de 30 a 45 minutos al día”.
Finalmente, subrayó la importancia de mantener una alimentación balanceada y sana como parte fundamental para prevenir y controlar la hipertensión arterial.
