Las familias del municipio Los Salias aseguran que la calidad de vida se desplomó ante las fallas constantes de agua y energía eléctrica, problemas que ya forman parte de la rutina diaria.
“Hoy amanecimos nuevamente sin luz, aunque fue por el palo de agua de anoche, la verdad es que los apagones acá son diarios”, relató Lucía Rojas, vecina de Potrerito.
El mismo sector también sufre por la irregularidad del suministro de agua. “Ya ni sabemos cuándo nos toca, antes había un cronograma que se respetaba. Ahora ni eso son capaces de garantizar las autoridades”, añadió.
El panorama se repite en prácticamente todo el municipio. En El Amarillo, los residentes pasaron más de tres semanas sin una gota de agua. “Ni hablar de la luz, aquí haya sol o lluvia es seguro que se caerá el servicio al menos una vez al día”, afirmó Iraima Linares.
Los habitantes coinciden en que San Antonio de los Altos dejó de ser una zona con calidad de vida debido al colapso de los servicios básicos. “Los sanantoñeros nos resistimos a vivir sin agua ni luz, nos negamos a esa realidad, esta situación tiene que cambiar”, reclamó Alberto Monroy, residente de El Limón.
