Habitantes de la prolongación calle Páez, en la bajada del sector El Retén que conecta con las residencias Trigo Dorado, denunciaron que el ciclo de agua impuesto por Hidroven los obliga a pasar entre 21 y 22 días sin servicio, una situación que describen como insostenible.
“Tengo tres años viviendo aquí y me comentan que el agua viene cada 21 a 22 días, esto es desesperante porque nadie tiene para almacenar agua un mes. Uno tiene que estar comprando cisternas para poder sobrevivir y los que dependemos de un sueldo de la administración pública es imposible cubrir ese gasto”, afirmó una residente.
Relataron que, tras casi un mes sin suministro, solo reciben agua durante un día y, en ocasiones, apenas un hilo que no logra subir a los tanques ubicados en zonas altas. “Los tanques siguen secos después de 22 días sin agua”, agregó.
Los afectados insisten en que no exigen un servicio diario, pero sí un ciclo razonable. «Lo que no puede seguir pasando es que pasemos 22 días sin agua y luego la manden un solo día, 24 horas”, señalaron.
A la crisis del agua se suma la falta de recolección de basura. El aseo urbano no sube hasta la zona y los habitantes deben bajar sus desechos hasta un contenedor ubicado en la avenida Bolívar, lo que complica la rutina diaria de familias y adultos mayores.
