Desde el domingo 22 de junio, los habitantes de Colinas de Carrizal enfrentan hasta 10 interrupciones eléctricas diarias, un problema que ha deteriorado su calidad de vida y mantiene en vilo a toda la comunidad.
Las fluctuaciones comienzan regularmente a partir de las 7 de la noche y se prolongan con cortes abruptos que afectan tanto a residencias como a pequeños comercios.
A pesar de haber presentado múltiples reportes ante Corpoelec, los residentes aseguran que no han recibido ninguna respuesta concreta ni un plan de solución.
La preocupación crece ante el riesgo de daños irreversibles en electrodomésticos y la inseguridad que genera la oscuridad prolongada en las calles.
“Anoche se fue la luz nueve veces. Mi hija pequeña se despierta llorando cada vez, y yo temo que algún aparato se dañe. Ya perdí un televisor por los bajones”, relató la vecina Rosa Aponte, quien ha vivido en la zona por más de veinte años.
La comunidad hace un llamado urgente a las autoridades competentes para que atiendan esta situación con prioridad. La inestabilidad en el servicio eléctrico afecta no solo la comodidad de los hogares, sino también la salud y seguridad de cientos de familias que habitan el sector.
Redacción El Tequeño
